Hay en mi alma un velero,
surcando allende
el océano inmenso
de mi existencia.
el océano inmenso
de mi existencia.
En mi pecho habita un ave
que se llama Brisa,
como mi velero,
surcando allende
el cielo de mi existencia.
Quienes me ven libre
me quieren prisionero,
de la amargura y lo cotidiano,
de los sueños huidos
esfumados de entre las manos.
En mis sienes tengo mi velero,
y en mi corazón mi ave,
que guía mi rumbo
allende mi pensamiento.
